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jueves, 13 de diciembre de 2012

¿Qué tal si deliramos un ratito?

¿Qué tal si deliramos por un ratito?, ¿qué tal si clavamos los ojos, más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible? El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.  En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros, la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco, mirada por el televisor.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo.
Nadie vivirá para trabajar, pero todos trabajaremos para vivir. 
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de las cosas. 
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que la hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos. 
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie, nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo. 
La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y no por defunción o por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero. 
La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos.
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión. 
Los niños de la calle, no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla. 
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
En Argentina, las locas de la Plaza de Mayo, serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo. La Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios:"Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".
Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados porque ellos se desesperaron  de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar.
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan  voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido cuando hayan nacido y haya vivido donde hayan vivido, sin que importe ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.
Seremos imperfectos, porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los Dioses, pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido, seremos capaces de vivir cada día como si fuera el primero y cada noche como si fuera la última. 
Eduardo Hughes Galeano. 

Vivir tras una máscara, ni es vida ni es nada.

domingo, 21 de octubre de 2012

Cuervos.

Somos personas y como tales cometemos errores y no cualquier error, sino los errores más estúpidos que pueden existir sobre la faz de la Tierra. Nos caemos una y otra  vez y siempre tropezamos con la misma rama que se nos cruza en el camino, nunca nos paramos a pensar en que podemos agacharnos y apartarla del camino, no, la dejamos ahí para que cuando volvamos a pasar por ese sitio volvamos a pisarla y quebrarla y con ello volver a abrazarla. A veces es bueno conservarla y aferrarnos a ella para recordarnos el daño que sentimos cuando la pisamos la vez anterior, pero otras veces es mejor tirarla al fondo de un río estancado, lúgubre y profundo para que nunca más la tengamos que volver a ver. 





miércoles, 10 de octubre de 2012

Ser cuerdo es una locura.

 Vivimos en un mundo basado en el dinero, lo material y superficial en el que nada importa, donde la gente rica es la que manda y los pobres los que sufren su mandato.  Es un mundo de corrupción donde tus gritos de protesta solo parecen el zumbido de una mosca que pasa volando por tu oreja, es un zumbido que lo notas, pero no le prestas atención. Vivimos en un mundo donde nadie respeta a nadie y que en lo único que se piensa es en el "yo", nunca pensamos en un "el, tu o nosotros", eso no importan, porque las personas nos creemos superiores o a cualquier cosa, persona o animal que exista sobre la faz de la tierra. Es un mundo de locos, donde los locos son cuerdos y los cuerdos son dementes.
"Cuando todo el mundo está loco, ser cuerdo es una locura".

sábado, 25 de agosto de 2012

Don´t let society manipulate you.

Todos intentamos destacar entre los demás e intentamos ser diferentes para que vean que no somos una persona más entre las muchas de este mundo, por eso nos vestimos distinto a aquel de allí y llevamos un peinado "mucho más original" que este de aquí.
Realizamos "heroicidades" solo para que nos recuerden y quedar siempre en la memoria de las personas, nunca por sentirnos bien con nosotros mismos, eso ya no se lleva.
Sacamos nuevas modas para que vean que somos originales y no nos copiamos de los demás, queremos que sean como nosotros, pero una vez que lo conseguimos, nos enfadamos con el mundo porque ya no eres única y especial, ahora hay una calcamonía andante de ti.
Queremos ser únicos, pero en realidad solo somos una oveja más perteneciente a este rebaño llamado sociedad.

Yo soy la que...

A veces siento que la estoy cagando continuamente, hago cosas que no debería hacer y cosas de las cuales a los cinco segundos acabo arrepintiéndome, porque tomé la decisión "no acertada" y el mayor problema de todo esto es que la que sufre las consecuencias soy única y exclusivamente yo.
Yo soy la que acaba tumbada en la cama escuchando música, que en vez de animarte te hunde aún más, porque antes no entendías qué querían decir, pero ahora te identificas con cada palabra.
Yo soy la que está constantemente pensando en: si no hubiera hecho esto, podía que hubiera pasado lo otro y me martirizo por ello.
Yo soy la que que dice "paso", pero que con cada paso lo único que grito es "cada vez me importa más".
Pero ahora soy yo a que dice "no paso" por que todo problema tiene solución tarde o temprano y si no la tiene, ya se olvidará, nada es para siempre.

domingo, 29 de julio de 2012

Música.

Pop, Rock and Roll, Regge, Heavy, House, Tecno, Flamenco... todos estamos unidos por algo que compartimos, algo que se llama música.
Todas son diferentes con respecto a la otra, pero todas están unidas por letras, ritmos, estrofas y estribillos que nos acompañan desde los momentos más difíciles, hasta aquellos en los que la adrenalina te recorre todo del cuerpo, desde la punta del pelo, al otro extremo en los pies, produciendo que tu cuerpo se mueva con euforia y [des]control.
Te hacen de reír o de llorar, de cantar o chillar, de bailar y tropezar.
Hace que la cantes con ella, a veces te confundes, otras no; y otras simplemente no te sabes la letra, pero tú la tarareas igual.
Mueves la cabeza al compás de los acordes y te da igual si vas por la calle, a veces te pones a bailar siguiendo el ritmo.
¿Para que sirve la música?; es tu amiga.